Crítica abierta de Geoff Cameron a Arena y a los directivos del fútbol estadounidense

Houston (EE.UU.), 9 feb (EFE).- El defensa central estadounidense del Stoke City, Geoff Cameron, ha señalado a los directivos y técnicos del fútbol de su país como los únicos responsables del "fracaso" de la eliminación del Mundial de Rusia por la "división dañina" que han creado entre los jugadores de la MLS y los que están en Europa.

Cameron, en una columna que escribe para el medio "The Players'Tribune", fue especialmente duro y crítico con la labor del exseleccionador nacional Bruce Arena por ser no sólo unos de instigadores de la división entre los jugadores sino por la "pobre" labor que hizo al frente del equipo nacional en su segunda etapa.

El jugador estadounidense, un férreo defensor del entrenador alemán Jurgen Klinsmann, volvió a reiterar en su columna que de haber seguido al frente de la selección, estaría clasificada para el Mundial de Rusia, además de ser el que vio más claro que la única manera de crecer el fútbol en Estados Unidos es que los jóvenes valores se vayan a formar en el extranjero.

Cameron reiteró en su columna que Klinsmann creía por encima de todo que cualquier joven promesa que destacase en el fútbol de la Liga Profesional de Estados Unidos (MLS) debía irse a Europa, de lo contrario era una "oportunidad perdida".

Esa manera de pensar de Klinsmann chocó abiertamente con los directivos de la MLS --vendedores de imagen-- y entrenadores como Arena, que lo veían como un auténtico enemigo que destrozaba su "sistema" al defender que los jugadores se marchasen a Europa.

En vísperas de las elecciones para elegir a un nuevo presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos (USSF, siglas en inglés), Cameron advierte que los próximos líderes deberán ser mucho más abiertos a que se de esa salida al extranjero de los jóvenes.

"Los poderes en el fútbol de Estados Unidos han creado una división dañina entre los jugadores de la MLS y los llamados 'europeos', y hasta que esa cultura no sea derribada, el fútbol de nuestro país seguirá retrocediendo", escribe Cameron.

El defensa internacional destaca que la elección de un nuevo presidente y seleccionador será una gran oportunidad para abordar el grave problema y avanzar en el camino correcto.

"Es hora de aprender de nuestros errores, como jugadores, entrenadores y como organización mirar al futuro y llegar al fondo del asunto", subraya Cameron, que juega su sexta temporada con el Stoke City después de estar cinco en la MLS con el Houston Dynamo.

Cameron, de 32 años, destacó su propia experiencia en la Premier League, donde ha alcanzado un nivel que de seguir en la MLS nunca hubiese sido posible, y considera su experiencia modelo a seguir.

"Nuestros mejores jugadores jóvenes deben estar en las principales ligas europeas. Sin discusión", defiende Cameron. "No debe ser visto como algo negativo. Debe ser una gran fuente de orgullo para enviar a jugadores jóvenes menores de 20 años a formarse en la Bundesliga o la Liga Premier, y mejor si ya han competido en la MLS".

Cameron se pregunta por qué se ve dentro de la MLS ese fenómeno como algo negativo cuando lo hacen todos los países, aun los que son campeones como es el caso de Argentina y Brasil, e inclusive los propios países europeos que intercambian jugadores entres sus ligas.

"Ante esta realidad, la gran pregunta que nos hacemos es por qué se ve en la MLS como algo negativo el perder un jugador de calidad que se va a mejorar su nivel al extranjero, o por qué la federación no saca anuncios de los profesionales que triunfan en el exterior", señala Cameron. "Como se puede entender que vayamos completamente al revés que el resto del mundo futbolístico".

Arena, el pasado mes, sugirió que Cameron era uno de los "dos huevos malos" que generó problemas de química dentro del equipo.

Pero Cameron dijo que fue el entrenador el que "no se adaptó a una cultura futbolística cambiante" e infundió cierta sensación de complacencia con su selección de jugadores, como se pudo ver en la recta final del Hexagonal de la Concacaf.

Además de considerar que la decisión técnica de Arena de salir al campo para el último partido contra Trinidad y Tobago con un esquema de un 4-1-3-2, y él en el banquillo, simplemente fue un "suicidio" cuando sólo se necesitaba conseguir un punto.

"Después de que Jurgen Klinsmann fue despedido, y Bruce Arena se hizo cargo, nos pusimos demasiado cómodos", valora Cameron en su columna. "Perdimos nuestra ambición y sensación de progreso. Pero más que nada, perdimos cualquier sentido de competitividad".

Cameron reconoce que tenía diferencias con Klinsmann durante todo el tiempo, pero al entrenador alemán y su cuerpo técnico no se le podía negar la defensa del sentido de la competitividad profesional y la ambición por estar en la selección nacional.

"La verdadera diferencia fue que Jurgen motivó a los jugadores a exigirse a sí mismos al máximo y los alentó a ir a jugar en las mejores ligas del mundo, incluso si no hablaban el idioma, o iban a tener pocos minutos".

Por último, Camerón destaca que esa mentalidad, al margen de los resultados, fue la que hizo que el nivel se mantuviese más alto.